Platos Limpios
Poesía doméstica
La búsqueda de autenticidad
En el corazón de Platos Limpios reside una voluntad inquebrantable de hallar la belleza en los gestos mínimos de lo cotidiano. No es una poesía de artificios, sino una poesía que se puede respirar, táctil como la arcilla y clara como el agua que lava nuestras manos.
Eric Gilberto Ortiz Bravo nos invita a redescubrir el hogar no como un espacio físico, sino como un estado del alma donde el silencio y la palabra se encuentran para sanar la herida del tiempo.
Perejil
Hoy,
la comida no llevaba perejil.
Tal vez se te olvidó,
aunque tú no olvidas nada.
Tal vez no te dio tiempo aunque,
quien sabe como le haces,
siempre tienes chance.
La comida no llevaba perejil.
Quizá no te importó,
quizás así está bien,
quizá así que se vaya,
y lo dejas, lo sueltas,
como si fuera yo.
No agarras ya mi mano
no besas ya como antes.
Y en el refri
ya no queda perejil.
Hilos
Dejaré que tus hilos me suturen, luna
la piel color azul, de terciopelo.
Las lluvias veraniegas han llegado, luna,
mojando el aserrín que llevo adentro.
Dejaré que tu aguja haga una brecha, luna,
que libere el aserrín que se ha inflamado.
El agua me ha dolido demasiado, luna,
lo sienten las virutas de mi cuerpo.
Dejaré que se escape la esperanza, luna
pues aquel a quien espero no vendrá.
Que tu magia de plata me renueve, luna,
las costuras de mi alma sanarás.
Invitación a disfrutar de poesía
Permite que estas páginas reposen en tus manos como un plato recién lavado. Te invitamos a sumergirte en un viaje de regreso a lo esencial, donde cada palabra es un refugio y cada verso un recordatorio de que la belleza está en la transparencia.